Keylor Navas y la llamada de su esposa que paró la conferencia de Pumas
Momentazo en Pumas. Keylor Navas estaba en plena conferencia de prensa del club cuando le sonó el teléfono: era su esposa, Andrea Salas, buscándolo. El portero tico no se hizo bolas, bromeó con la prensa sobre si contestaba o no y, entre risas, levantó el celular para avisarle que andaba atendiendo a los medios. Un "Hello, estoy en conferencia de prensa. Ahorita te hablo" y de vuelta al trabajo. Ya sin interrupciones, el capitán auriazul salió a bancar a Esteban Solari en pleno mal momento del equipo: dijo que la responsabilidad es de todos, que el plantel está unido y que están "a muerte" con el entrenador. Sobre su continuidad, Navas no se estresa: prefiere vivir el día a día y disfrutar. Su contrato con el Club Universidad Nacional vence hasta junio de 2027, así que de salida no hay nada en el horizonte cercano.
Qué pasó
Escena de las que sacan risas. Keylor Navas atendía una conferencia de prensa de Pumas cuando le empezó a sonar el teléfono. Al checar, era su esposa, Andrea Salas, quien lo estaba buscando. El tico, lejos de incomodarse, bromeó con los periodistas sobre si debía contestar o no y, entre risas, agarró el celular. «Hello, estoy en conferencia de prensa. Ahorita te hablo», soltó, y de regreso a los medios. Un respiro ligero en una semana que no ha sido fácil para el equipo.
El respaldo a Solari
Con la conferencia ya sin contratiempos, Navas se puso el gafete de capitán y salió a dar la cara por Esteban Solari en pleno mal momento auriazul. Fue claro: la responsabilidad no es sólo del cuerpo técnico, es de todos. Dijo que los jugadores aciertan y fallan dentro de la cancha, que están contentos con el trabajo del entrenador durante la semana y que el grupo está unido. «Como capitán lo puedo decir; estamos a muerte con él», sentenció.
Su futuro en Pumas
Sobre su continuidad, el portero no quiso meterse en broncas. No habló de una fecha ni de una plática puntual con la directiva del Club Universidad Nacional. Prefiere la calma: disfrutar, entrenar y vivir el día a día sin estresarse por lo que venga. Y hay margen de sobra, porque su contrato vence hasta el verano, en junio de 2027.