Campaz, del berrinche por el América al romance que incendió Argentina
Jaminton Campaz anduvo cerquita del América en el último mercado, pero el pase nunca cuajó entre las Águilas y Rosario Central, su club. El colombiano se quedó con las ganas de vestir el azulcrema. Y vaya que empujó: se declaró en "huelga", hasta se despidió de sus compañeros del Canalla, aunque dos días después tuvo que pedir disculpas y volver a entrenar. Pasado el coraje, recuperó nivel: ganó la Supercopa Internacional y va segundo en la tabla anual a falta de dos jornadas. Pero hoy su nombre suena por otra cosa. Campaz, de 26 años, hizo pública su relación con Gisela Gordillo, de 46, madre del influencer Tomás Holder. Los 20 años de diferencia prendieron la mecha en redes y en Argentina lloviron los cuestionamientos. Gordillo salió a responder con todo: preguntó por qué a una mujer soltera e independiente la juzgan por salir con alguien más joven, cuando al revés nadie dice nada. Y remató: a ellos los llaman ganadores, a ellas les quieren poner fecha de vencimiento. Spoiler: no va a pasar.
Qué pasó
Campaz es tema otra vez, pero ahora fuera de la cancha. El colombiano, de 26 años, blanqueó su relación con Gisela Gordillo, de 46, luego de que ambos la hicieran oficial en sus redes. Los 20 años de diferencia bastaron para armar el revuelo en Argentina: críticas, opiniones y comentarios por montón. Gordillo, originaria de Rosario, no se quedó callada: publicó un video para contestarle a quienes opinaban de más sobre una relación entre dos adultos. Preguntó por qué a una mujer pasada de los 40, soltera e independiente, la juzgan por estar con un hombre más joven, cuando al revés nadie dice nada. Y cerró fuerte: a ellos los llaman ganadores, a ellas les quieren poner fecha de vencimiento. «Spoiler: no va a pasar».
El contexto: el fichaje que no fue
Antes del romance, Campaz ya había dado de qué hablar. Estuvo muy cerca del América en el último mercado, pero los directivos de las Águilas y Rosario Central nunca llegaron a un acuerdo por su pase. El delantero, internacional con Colombia, se quedó con las ganas del azulcrema. Y la presión por salir fue tanta que se declaró en «huelga» y hasta se despidió de sus compañeros del Canalla. La rebeldía duró dos días: terminó pidiendo disculpas a la institución y al plantel antes de volver a entrenar. Ya recuperado, se reencontró con su nivel: fue campeón de la Supercopa Internacional y hoy marcha segundo en la tabla anual a falta de dos jornadas. Un dato extra que explica el ruido: Gordillo es la madre de Tomás Holder, uno de los influencers más conocidos de Argentina.
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