Fútbol

¿Pitidos a Cucurella en el Bernabéu? El misterio tiene nombre: alemanes infiltrados

· 21 Oct 2026, 20:01 (CDMX) · Act. 21 Oct 2026
Imagen obtenida de Marca

Escena rarísima en el Bernabéu. Cucurella entró al minuto 70 por Carreras y, cada vez que tocaba el balón, una música de viento recorría las gradas. ¿De dónde salían los pitos en pleno estadio madridista? Aquí está la explicación: cientos de aficionados alemanes se colaron por todo el recinto. El plan de seguridad del Madrid ubicaba unos 2.000 hinchas germanos en el fondo norte, pero muchos más entraron por reventa y canales alternativos, camuflados entre la grada local. Por eso los silbidos sonaban desde todos lados y no desde un solo punto. ¿El motivo del rencor? La Eurocopa 2024. En aquellos cuartos, un disparo de Musiala pegó en la mano de Cucurella, ni el árbitro ni el VAR marcaron penal y España avanzó a semis ante la anfitriona. Meses después, la propia UEFA admitió que debió pitarse. El público madridista tardó poco en reaccionar: al ver la encerrona, se volcó con aplausos para su jugador cada vez que tocaba el esférico.

Qué pasó

Minuto 70 en el Bernabéu. Entra Cucurella por Carreras y arranca lo raro: cada que el lateral tocaba el balón, una música de viento llenaba las gradas. Parecía no tener sentido en casa del Madrid. Pero sí lo tenía. La explicación: cientos de aficionados alemanes se habían colado por todo el estadio. El plan de seguridad contemplaba unos 2.000 hinchas germanos en el último anfiteatro del fondo norte, pero muchos más entraron aprovechando la reventa y canales alternativos, mezclados entre la grada local. Por eso los pitos no salían de un solo foco: resonaban desde cualquier rincón.

El origen del rencor

Todo viene de la Eurocopa 2024. En los cuartos de final, en plena prórroga, un disparo de Musiala pegó en la mano de Cucurella. Ni el colegiado ni el VAR marcaron penal, y España se metió a semifinales ante la anfitriona. La herida se abrió aún más cuando, meses después, la propia UEFA admitió que la jugada debió castigarse con penal. Ese es el motivo por el que los alemanes no olvidan al lateral.

La grada respondió

Los silbidos tomaron por sorpresa al estadio al principio, por lo inusual de la situación. Pero el público madridista no tardó en reaccionar. Al captar la encerrona que vivía Cucurella, el Bernabéu se volcó con él: aplausos cada vez que tocaba el balón para tapar el ambiente hostil.

¿Qué te pareció esta nota?
0
TemasFútbol
Fuentes:
Relacionados
La afición opina

Deja tu comentario

Sé respetuoso. Los comentarios con spam o enlaces se moderan.